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Archivo para Abril 2008

4,82

30 /Abril /2008 RMN 7 comentarios
Hoy se cierra el primer cuatrimestre del año, la primera semana corta de la primavera, el mes de abril y con él el Euríbor del mes. 4,82%, el más alto de los últimos ocho años. El gasoil está por encima del euro diez el litro. La última vez que llené el depósito costaba 58 euros. No lo he vuelto a intentar. Voy de 20 en 20, porque en realidad tampoco lo uso mucho ultimamente. Y la leche a la par. La entera, porque las otras de colorines aún son más caras.

Y aún así esta mañana había más maletas que gente en el tren y en el metro. Cómo lo hacen? Alguien me lo puede decir? Alguien sabe como ser jóven, soltero, propietario, asalariado y autónomo, calvo y no morir en el intento??

Y Hacienda sin mandarme el borrador…

ACTUALIZO: Hacienda no me va a mandar el borrador; Hacienda no me da cita previa, sólo por culo, porque como declaro actividades profesionales en estimación directa (que no tengo npi en qué consiste) tengo que bajarme el PADRE y muy señor mío y a jugaaaaaaaaaaarrrrr…

Categorías:General

Adulto

26 /Abril /2008 RMN 12 comentarios

Era viernes y tocaba Geometría Descriptiva, la única asignatura que el tercer año de carrera aún me quedaba sin aprobar de primero. Empezó la clase y tras la primera hora la profesora, en vista de la poca afluencia de gente a su clase y, previendo quedarse sin voz para todo el fin de semana, nos dijo que nos fuéramos, que la clase acababa ahí. Era el último día de la semana cultural de la Escuela de Aparejadores y empezaba san Cemento, la fiesta pagana dedicada a un patrón que existe, pero que se celebra en julio, fuera del calendario lectivo.

En el aparcamiento, vacío de coches, se habían instalado unas barras y unos bafles. La música ya sonaba en clase de Geometría, y lo siguió haciendo durante todo el día. Apenas éramos unos cuantos porque el solano de mayo hacía difícil estar allí. Aguantamos como campeones la mañana y nos fuimos en el 46 a comer a Moncloa con la intención de seguir por la tarde. Y lo hicimos. La sombra del edificio y los árboles nos permitieron tener una de las mejores y más distendidas tardes que recuerdo de los años de carrera. Uno de los mejores recuerdos que guardo de unos años que, aunque parece que están ahí al girar el cuello, cada año se distancian más en el recuerdo.

Volvíamos derrotados en el autobús camino de casa, pero con la media sonrisa, con la satisfacción de haber compartido un rato con gente con la que hasta entonces solo cruzábamos miradas y no palabras.



Diez años después de aquel san Cemento salgo por la nueva boca de metro de Moncloa en la calle Princesa. Miro y remiro los autobuses en la parada porque ya no recuerdo cuáles sí y cuáles no pasan o paran por la glorieta del Cardenal Cisneros. Me subo en el 83. Un par de minutos después estoy en esa glorieta cegado por un intenso sol. Al cruzar descubro con asombro a la Policía Municipal y a los Agentes de Movilidad impidiendo el acceso al tráfico en Juan de Herrera. Lo que me encontraría después me dejó de piedra.

San Cemento se ha convertido en un macrobotellón impersonal al estilo de las quedadas andaluzas de Granada o Sevilla que vemos por la tele. Los intentos de la organización por acotar el acceso con bebida al aparcamiento de Aparejadores son efectivos pero inútiles cuando la calle es libre y existen aceras o el aparcamiento de la Superior (donde nos encontrábamos nosotros). Simplemente impresionante la cantidad de gente que, ya en Batán, subía al metro con bolsas y destino “sanCe”.

Y yo, iluso de mí, pensando que sería como la única vez que fuí después de acabar la carrera, en 2003, cuando aún se podía entrar en el aparcamiento y cuando aún te podías encontrar con gente de tu promoción; cuando san Cemento era simplemente la fiesta de la Escuela.

Aguantamos hasta que el sol dejó de esconderse tras los pinos y empezó a darnos de pleno. Los que aún estudian allí, los que acaban de salir, los que están a punto de hacerlo se quedaron. Los que nada tenían que ver con la Escuela y los que nos sentíamos más extraños que propios enfilamos como pudimos el camino de vuelta.

La bofetada temporal de la mañana se convirtió en puñetazo, en noqueo. El camino de vuelta, esta vez sin compañía, lo hice serio, afectado. Frente a mí, en el vagón de metro de la línea 3, una pareja de vuelta. Las botas de ella, las zapatillas de él, los interminables bajos de sus vaqueros indiacaban inequívocamente de donde venían. Las sonrisas de sus bocas encajaban en sus caras de cansancio. Por un momento me vi reflejado en ellos, hasta que se levantaron y vi mi verdadero reflejo en el cristal. Diez años después.



Me gustaría contar cosas de san Cemento, los modelis de las niñas y los niños, contar que siempre me toca al lado de los pesados de los timbales, que la raza “manejo-el-diábolo-que-te-cagas” aún no se ha extinguido, que corría el vino a raudales, que olía a hachís por todos los rincones, que el atasco de coches desde Séneca era impresionante; pero aún ahora, horas después, estoy impresionado e impactado.

Creo que hoy, definitivamente, me he convertido en adulto.

Categorías:Batallitas

Sobeta

25 /Abril /2008 RMN 4 comentarios

Fin.
El buenrrollismo se ha terminado como si a la chavala del anuncio la raparan la cabeza en el backstage. Y todo porque me he sobado como un campeón. Me revienta sobarme por dos motivos. A saber:

1. Llego al curro unas dos horas más tarde de la hora oficial de entrada. Y eso no mola nada, claroqueno. Ya me echaron de un curro por sobeta.

2. En la estación me cruzo con hordas de jovencitos llenos de piercings, crestas, peinados imposibles, zapatillas de mil colores, camisetas llamativas (y molonas) y carpetas que vienen a la Universidad. Me miran con cara de “dónde va este calvorota con cara de sobeta“. Yo ni les miro. Me hacen sentir mayor. Me hacen sentir calvo. Me hacen sentir poco moderno. Me hacen sentir que es la hora de ir a clase y no al curro. Además en cuanto que hace un poco bueno te acabas cruzando con dos o tres en bermudas y otro par de ellos en chanclas (palabra).

A mitad de camino decido escribir este post en el móvil para ahorrar tiempo y descubro que me lo he dejado en casa. Feel the rain on your skin. Para más inri en este día de bofetada temporal hoy es San Cemento. Qué hago, voy? Me voy a encontrar a una generación de jóvenes aprendices de aparejadores borrachos como cubas en el aparcamiento de la que fue mi Escuela y ahora es la suya. Feel the rain on your skin. Y seguro que coincido con alguno de mi quinta que intentará contarme lo superjefe de obra que es y el miedo que tiene a quedarse en el paro por hacer viviendas mientras que yo soy un simple sobeta de estudios. Feel the rain on your skin. No one else can feel it for you.

Feliz san Cemento everybody.

Categorías:General

Chica Pantene

24 /Abril /2008 RMN 12 comentarios
Hoy me he levantado dando un salto mortal contento. Cuando ha sonado el despertador he dudado si levantarme o no, pero al final he decidido deque sí. Cielo despejado y parece que sol. Me ducho, me visto, desayuno y me voy para la estación. Me he sentado a la primera en el tren. Y me he quedado medio frito, claro. Luego en Méndez Álvaro he vuelto a sentarme en el otro tren. Y me he vuelto a quedar medio frito. Al cambiar al metro en Nuevos Ministerios se rompió la racha y me tocó ir de pie y apretado, pero como venía despejado después de las dos minisiestas, no me importó.

Subiendo la calle Colombia venía preguntándome cómo puedo sentirme chica Pantene si no tengo pelo. Estaba como feliz, como raro. Y hoy era un día para no estar raro. Si no hubiera llevado a Weezer sonando en el iPod seguro que a lo lejos se oiría a Natacha Bedingfield cantando la cancioncita del champú.

Llego a la oficina, aún sin fumar entodavía y mi jefe me dice que nos han adjudicado una obra que estudié yo al completo: la económica y la técnica. Una piscina cubierta en Guadalajara. Engordo de la satisfacción e imagino un plano de una cabellera rubia superlarga girando a cámara lenta.

Ayer me fumé sólo 8 cigarros.
Hoy cierro otro pabellón cubierto en Antequera.
Mañana es San Cemento.

Feel the rain on your skin.
Naino naino naino naino…

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Bodies

22 /Abril /2008 RMN 14 comentarios

Meterte en una sala de exposiciones (un antiguo teatro en el caso de Madrid) a ver cuerpos humanos reales disecados y diseccionados no parece un buen plan para mucha gente. Ayer, 17,50 euros de por medio, se convirtió en mi plan del lunes por la tarde: la famosa exposición con la que ya había coincidido en Ámsterdam y que estas navidades aterrizó por Barcelona.

Al principio me dió la sensación de estar en alguna de estas ciudades puesto que, aunque los carteles estaban en español e inglés, no era capaz de oir a nadie hablando el idioma de Cervantes. Todo guiris. Así repasé los huesos y la musculatura. Pero estando en esta zona oí a alguien hablando en spanish y allí que me acoplé. Una chica rubita del staff nos fue contando, a mí y a dos matrimonios a los que me acoplé (y que después descubriría que eran sus padres) curiosidades acerca de la muestra, de lo que se exhibía y de nuestro cuerpo.

Huesos, músculos, corazón, sistema respiratorio, digestivo, reproducción y prótesis. Resumiendo, ese era el tracklist de la exposición. Además de la sala de la polémica: los fetos; desde la semana 7 hasta los 8 meses todo el proceso de formación y crecimiento de un humano. Sinceramente impresionante. Alguien sabía que los bebés tienen 300 huesos y nosotros, los adultos, sólo 250? Yo no tenía ni idea. Y como esa muchas curiosidades más. Al final se puede tocar un corazón, un pulmón, un hígado, un cerebro… reales, pero plastificados.

Y mención especial a la comparación entre el pulmón sano y el de un fumador y entre un hígado sano y el de un bebedor. Hay que dejar los vicios ya!

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